TERAPIA PSICOLÓGICA PARA ADULTOS

La terapia psicológica permite a las personas conocerse mejor a sí mismas. Les ayuda a identificar y comprender que emociones están sintiendo y cómo regularlas. A manejar los pensamientos negativos, preocupaciones y miedos que están en la base del malestar que experimentan.

Les ayuda a cambiar aquellos comportamientos que les acarrean consecuencias negativas por otros que les permitan lograr los cambios deseados. Y les enseña a tomar conciencia de sus cualidades positivas y fortalezas y a ponerlas en práctica en su vida diaria.

PROCESO DE LA TERAPIA

La terapia consta de tres partes:

  1. La evaluación. Dónde se le hace una entrevista clínica a la persona. En dicha entrevista se recoge toda la información necesaria para entender 1. Qué circunstancias difíciles o dolorosas está atravesando el paciente, 2. Cuáles son los pensamientos y preocupaciones que le vienen a la mente, 3. Qué emociones desagradables experimenta (tristeza, ansiedad, culpa, rabia…) y 4. Qué comportamientos está llevando a cabo para superar la situación, manejar los pensamientos y regular sus emociones.
  2. Una vez que se ha llevado a cabo la evaluación, la psicóloga lleva a cabo un análisis funcional. Es decir, analiza los problemas concretos que aquejan a la persona, identifica cuáles son los factores que mantienen la situación, qué dificultades hay a la hora de manejar pensamientos y emociones… Y finalmente diseña un programa de tratamiento que sea efectivo para la persona, el cuál irá revisando semana a semana.
  3. El Una vez que dicho tratamiento está diseñado se va implantando sesión a sesión. Por lo que después de cada sesión, la persona sale con una serie de pautas y tareas para poner en práctica en su vida. Esto le permite tener claro el camino que debe recorrer, ir avanzando y ver resultados objetivos.

Especialidades:

  • Trastornos de ansiedad (ataques de pánico, agorafobia, fobias…)
  • Depresión
  • Baja autoestima
  • Duelo y superación de separaciones
  • Insomnio y trastornos del sueño
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Trastorno bipolar
  • Trastorno límite de la personalidad
  • Trastornos de la alimentación

Es conveniente acudir a una psicóloga cuando nos sentimos invadidos por emociones desagradables (ansiedad, tristeza, miedo…), cuando una y otra vez vienen a nuestra cabeza preocupaciones y pensamientos negativos, también si nuestra forma de comportarnos no nos ayuda y acabamos empeorando la situación. Cuándo aparecen estas circunstancias y sentimos que nos impiden disfrutar de nuestra vida o mantener nuestro bienestar, es el momento de acudir a consulta psicológica.

Que una persona acuda a consulta psicológica para nada significa que sea débil. Eso sería lo mismo que alguien que tiene una tendinitis aguda, que le impide plantar un pie, decida no ir al fisioterapeuta porque denotaría que no es una persona fuerte. Identificar que estoy atravesando una situación difícil, solicitar asesoramiento psicológico para entender qué ocurre (o qué me frena) y qué puedo hacer para avanzar… demuestra lucidez por parte de la persona, deseos de mejorar y la determinación de luchar por el propio bienestar.