TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN

Puede ser que nos sintamos preocupadas/os por nuestra imagen corporal; que comer, o no, sea un conflicto diario; que nos sintamos tristes, con ansiedad…; que aparezcan preocupaciones recurrentes que no podemos sacar de nuestra cabeza; comprobaciones delante de un espejo o evitación de ellos; qué comprar ropa sea un suplicio, etc. En estas ocasiones es necesaria una intervención psicológica especializada.

No es necesario tener un trastorno de la alimentación tipo anorexia, bulimia, trastornos por atracón… para acudir al psicólogo. Si una persona presenta malestar diario con la figura, baja autoestima, inseguridad… es importante que solicite ayuda profesional para que el problema no vaya a más.

TIPOS DE TRASTORNOS

Anorexia

En la anorexia nerviosa la persona se ve con sobrepeso a pesar de estar delgada. El pensamiento gira constantemente acerca del peso, del control de la comida, la insatisfacción con la silueta corporal… Su deseo es estar cada vez más delgada con el propósito de alcanzar el bienestar consigo misma, sin embargo este bienestar no llega a pesar de bajar de talla y de nuevo la persona comienza a plantearse un nuevo reto que culmina sin conseguir mejoría en la visión que tiene de sí misma.

La anorexia nerviosa se caracteriza principalmente por:

  • Reducción de la ingesta de alimentos
  • Adelgazamiento extremo
  • Miedo intenso a subir de peso
  • Búsqueda de la delgadez
  • Negación a mantener un peso saludable
  • Imagen corporal distorsionada
  • El peso y su silueta son los que condicionan su propia estima
  • En algunas ocasiones pérdida de la menstruación debida a la desnutrición

Bulimia

En el caso de la bulimia nerviosa igual que en la anorexia la persona presenta un gran malestar ante su silueta corporal, miedo a engordar y desesperación por perder peso. Aparecen atracones en los que la persona siente que pierde el control, a estos episodios le siguen comportamientos para compensar el malestar como vómitos, períodos de ayuno, uso de laxantes, práctica de ejercicios, etc. La autoevaluación está desmedidamente influida por el peso y la silueta corporal.

Trastorno por atracón

El trastorno por atracón se asemeja a la bulimia nerviosa debido a que la persona consume con frecuencia grandes cantidades de comida con la sensación de perder el control. Posteriormente al episodio aparecen sentimientos de angustia y culpabilidad, malestar, preocupación… sin embargo la persona no lleva a cabo comportamientos compensatorios como ayuno, vómitos, ejercicio excesivo, uso de laxantes…

El trastorno por atracón se caracteriza principalmente por:

  • Ingerir grandes cantidades de comida
  • Comer más rápido de lo normal
  • Comer grandes cantidades de comida a pesar de no tener hambre

Para saber con certeza si su hija/o sufre un trastorno de la alimentación es necesario ponerse en contacto con un/a profesional especializado/a en trastornos de la alimentación. Sin embargo hay una serie de señales que pueden indicarle la presencia de este tipo de trastornos:

  • Comienza a llevar a cabo dietas
  • Se preocupa excesivamente por su cuerpo, el peso…
  • Se pone de malhumor cuando sale a comprar ropa (se disgusta porque no entra en la talla que desea)
  • Practica ejercicio en exceso, en ocasiones lo lleva a cabo después de las comidas con el propósito de “no engordar”
  • Crea conflictos y discusiones a la hora de la comida con el propósito de no comer
  • Va al baño después de las comidas
  • Presenta cambios en el peso
  • Oculta la pérdida de peso con ropa holgada
  • Come grandes cantidades de comida
  • Se aísla socialmente (deja de quedar con amigos, no quiere acudir a las reuniones familiares…)
  • Presenta frecuentes dolores de barriga, tiene mareos e incluso puede que haya llegado a desmayarse.

Los factores de riesgo para padecer un trastorno de la alimentación son aquellos elementos que no provocan de forma directa el trastorno pero que aumentan la probabilidad de padecerlo.

Entre los principales factores de riesgo destacan:

  • Ambiente familiar en el que existen otras personas con problemas/trastornos de la alimentación
  • Padres preocupados por la silueta, que siguen dietas o que exaltan la belleza física y la delgadez
  • Ser una persona tendente al perfeccionismo
  • Llevar a cabo dietas excesivas (dietas basadas solamente en proteínas, dietas dónde se lleva a cabo una reducción de alimentos que hace que la persona pase hambre), saltarse comidas…
  • Insatisfacción con la imagen personal
  • Practicar deportes como gimnasia rítmica, ballet, deportes de élite donde la persona debe estar en un peso determinado

TRATAMIENTO

En estas ocasiones es necesaria una intervención psicológica especializada que aborde los pensamientos negativos, miedos y preocupaciones; enseñe a regular las emociones y trabaje en aquellos comportamientos que empeoran el problema con el propósito de cambiarlos por otros más adaptativos y beneficiosos.